domingo, 29 de julio de 2012

Un brindis por el futuro



Regresando de la boda de un hermano de vida me asombra lo irreal que es lo cotidiano. Reunirnos a celebrar un compromiso que cada vez menos quieren tener es buen asunto, las implicaciones me dejan la boca seca. Un grupo de seis colegas músicos se irá a casa con la buena vibra de esta fiesta y la tranquilidad en dosis de una semana. La nutrida fiesta no sólo alegró a los hoy esposos, sino a los meseros que dormirán a pierna tendida rendidos por la desgastante jornada y la misma dosis de tranquilidad en su sonrisa. Hoy la loza no será tan pesada de lavar pues el monje (propina de los meseros) tendrá buen peso para la gente de cocina, quizá la labor más desgastante de todas. Hoy todo fue perfecto: unos novios comiéndose a besos en su día, el cocodrilo falaz que firmó paz (sólo temporal) al darme un saludo educado, la gente feliz y ningún borrachazo (aún) que lamentar. Sin embargo la cereza hoy tuvo un momento único. El trabajo menos decoroso (porque todos son dignos) es el del baño, ahí ocurren los peores momentos, desde el borracho que nadie soporta y en ese empleado encuentra al amigo, hasta el punto final de todo exceso… TODO EXCESO. Ahí trabaja el menos afortunado de la plantilla… aparentemente; el salario mínimo y las magras propinas que logra serán su ganancia por 8 horas desesperadamente largas, para abatir tal suplicio, este trabajador que los ignorantes llaman prole, naco, payo, indio, najayote y similares estaba sentado con el pico clavado en, ni más ni menos, que “El Príncipe” de Maquiavelo. El primer trabajo que pude conseguir en Xalapa tras dos meses desempleado y desesperado debido a mi horario y cabello largo fue precisamente en el baño de un bar horrendo. La lección que me dio la vida es que al final del día sacaba yo más dinero que el capitán de meseros y pude estudiar la universidad. En esa boda está tácita la añoranza de un México justo. Alguno de esos personajes paga un recibo de luz excesivo, vive ahogado por tarjetas de crédito con intereses infames o simplemente forma parte de los rechazados para estudiar la universidad. La posibilidad de una realidad justa se impulsa con dichas verdades.
En esa fiesta había tres personas valientes, dos de ellos inician una aventura en pareja, la otra persona estoy seguro será un ciudadano de talento, para bien o mal no sé, pero no uno mediocre.

lunes, 23 de julio de 2012

La economía es el pueblo, así de fácil


Las empresas viven de la venta de sus servicios o productos. Si la gente tiene dinero gasta en los servicios y productos que considera mejor en calidad y presupuesto. Dichas personas no sólo cubren sus necesidades básicas con dichos servicios y productos, sino los hobbies y pasiones individuales necesitan de sus insumos además de tiempo para realizarlos. Somos más de 100 millones de mexicanos, si, por ejemplo, tuviéramos un aumento en nuestro ingreso del 30% la totalidad de dicho superávit llegaría sin duda a las empresas en cuestión, y sí la jornada laboral fuera realmente de 8 horas lo haría mucho más rápido. Si los habitantes pueden ahorrar el 10% de su ingreso estarán en posibilidad de usarlo en actividades que impulsarán determinantemente la economía local (por ende la nacional), pues el monto de dinero que gastarán será considerable. Al igual que a la hora de gastar, tendrán que invertir o comprar en lo más cercano a sus necesidades en equilibrio de calidad y precio. Si el mexicano tiene trabajo produce, eso da una base de dignidad, de pertenencia a la sociedad, a su barrio, a su familia. No es tan difícil, el dinero lo mueve el pueblo, la prole pues para que entendamos todos, no la Bolsa Mexicana de Valores con sus tranza-acciones que evaden cantidades monumentales de riqueza en impuestos; no los Bancos que usan el dinero que los incautos ahí guardan para todo y en todo menos México; no las cifras gélidas macroeconómicas de las instituciones gubernametales donde no hay alma de personas, si acaso ecos de sangre y desesperanza que se diluyen en aburridos y delirantes explicaciones fatuas sobre un México inexistente. La economía es el pueblo, así de fácil.

sábado, 21 de julio de 2012

En México sólo hace falta trabajo o el porqué marchar es necesario más que molesto





Maestros en su lucha magisterial y simpatizantes del movimiento Yosoy132 son bombardeados constantemente por argumentos como “pónganse mejor a trabajar” entre otros muchos. A nadie, que trabaja, le gusta ser afectado por una marcha. Violenta el derecho al libre tránsito, genera estrés innecesario y tiene repercusiones en nuestra vida cotidiana; en un país civilizado las marchas no bloquearían completamente las vialidades, en un país justo no hay marchas.

Quien se ve forzado a marchar lo hace como última oportunidad para muchas cosas. Cuando los tres niveles de gobierno no escuchan a su pueblo a este no le queda de otra más que manifestarse públicamente con acciones que generen la atención tanto del pueblo como del gobernado, eso sólo es posible con dolores de cabeza y obstruir vialidades es la que se ha aceptado como “permitida” pues básicamente afecta más a la gente que al gobernado.

Sin embargo la marcha no es un día de campo. Su duración implica un desgaste físico importante, ni el sol a plomo ni la lluvia cerrada impiden su realización. Así de desesperante es la situación de quien marcha. En su más degradante práctica (la política obvio) los marchistas aspiran a ser acarreados desde su lugar de origen, marchar las horas para luego recibir el lunch que mata el hambre de ese día.

Razones sobran, pero la prioritaria es que en México no hay trabajo, así de sencillo. Desde el arribo del PAN el trabajo informal (que no tiene prestaciones laborales por decirlo bonito) se disparó con éxito gracias a la política de changarro impulsado por el aún presidente más ignorante de la historia moderna. Los vagoneros, franeleros, taxistas piratas, choferes de micro sin licencia, vendedores invasores de vía pública en todos sus sabores y formas son ejemplos claros. No sólo no hay trabajo, sino el que hay es mal pagado, y eso que no pasó la reforma laboral este año. Un egresado universitario con sueldo de 7 mil pesos es garbanzo de a libra. Muchos de estos “males” citadinos trabajan todos los días desde temprana hora y en jornadas largas, al igual que cualquiera. El mexicano no le tiene miedo al trabajo, pareciera que su gobierno vive aterrorizado en generarlo, menos prestaciones, sueldos cada vez más bajos, mano de obra cada vez más barata para competir en la globalidad es la receta desde hace dos décadas, sólo Calderón concibe la realidad diferente, y sólo Carstens y compañía la justifican, para eso le pagan ciertamente.

Nunca un problema tiene un origen simplón. Las marchas son el recurso más desesperado para hacer que el gobierno escuche, se replantee y cambie. Si no lo crees sigamos con atención a España, los mineros fueron los primeros en radicalizarse y ahora hay una petición formal de juicio político contra Mariano Rajoy. Al tiempo.

jueves, 5 de julio de 2012

Ese metatag doloroso llamado elecciones/fraude

Foto tomada de Animal político.com


Es fácil caer en las mareas de las temas del momento y ganalikes en las redes sociales, ya sea por ser una oveja que se fusila pensamientos agudos para mostrar cierto carácter, agudeza o inteligencia que en vivo no se tiene, o bien siendo un dolor de coxis buscando generar controversia para animar un muy decaído muro. Estas elecciones han sido el tema boom y pocas veces se ha visto tal cantidad de información posteada y compartida sin parar durante tanto tiempo.
¿Qué será de nuestra vida cuando esto termine? ni siquiera se asoma un término como tal aunque muchos apuestas al hartazgo y paso de moda del tema electoral la realidad es que cada día pinta más fuerte.
Habrá a quien no le importe, quien piense que AMLO sigue siendo un personaje mesiánico, violento, loco, hambriento de poder que ve fraudes hasta cuando juega Scrabble. Otros han vuelto su bandera la resistencia (aún) pacífica y se vuelcan a difundir a diestra y siniestra toda clase de info (muchas veces sin constatarla) que deja la duda de cómo serían con una AK-47 en sus manos. Cada quien decide su postura.

Foto: Javier Armas

Las razones de la realidad


Yo pienso que hubo fraude, también pienso que el actual sistema económico no funciona y que vivimos en la peor debacle moral y educacional de nuestra historia moderna... temas de coincidencia con casi cualquier mexicano. Sin embargo, el profundo dolor y rabia que siento va más allá de romanticismos y añoranzas por un futuro más venturoso de la mano de Mr. AMLOVER y su República Amorosa (mucho más pacheca que Pepperland libre de los blue meanes en Yellow Submarine). Mis causas son las siguientes de consumarse el arribo de Peña Nieto y CIA al poder :
Un día cercano a Navidad, presionando para extorsionarnos, la eficiencia de la CFE. Foto Pablo A. Anduaga





-No tengo esperanza en que la situación actual de la CFE cambie a tarifas justas, producción energética más barata y amigable con el ambiente (eólica etc). Mi familia tiene un problema que va para un año con un "adeudo" de casi 100 mil pesos por uso de luz... aún no encuentro la nucleoeléctica escondida en la casa.


-Sé que el presupuesto para ciencia y tecnología seguirá sumido en los abismos menores al 1% que pide la ONU, eso entierra muchas posibilidades de generar empresas nacionales especializadas que darían mucho trabajo.


-La educación en México caerá todavía más, se esfuma la posibilidad de mejorar la infraestructura educativa en todos los niveles. No se invertirá en formar a los mexicanos, aumentará el caldo de cultivo para el narco. Mis compañeros educadores musicales seguirán con la devastadora realidad de tener en un salón de segundo de secundaria niños de 6 a 12 años.


-No parará la violencia, estoy claro que tendremos que acostumbrarnos a levantones, masacres y demás linduras en nuestra cotidianeidad que tocará, como lo hizo con Víctor Baez, alguien que conozco.


-La gasolina, el gas natural, la luz seguirán siempre al alza.


-Los bancos seguirán con sus créditos de intereses criminales y comisiones de terror.


-En el mejor de los casos se acotará la libertad de expresión, pero espero represión.


-Nos llenaremos de empresas extranjeras (aún más) para las grandes obras de infraestrucutura o para explotar nuestro energéticos, llevándose toda la lana y dando sueldos bajos.


-La cultura será de música de banda, reggeaton y Carlos Cuauhtémoc Sánchez (a ver si no forma parte del gabinete...)


-Seguirá Conaculta, Procampo y demás programas populacheros y paternalistas.


-No se construirá el puerto de gran calado en Veracruz o Tamaulipas (que tanto urge y tanto trabajo daría) y mucho menos se acelerará y modernizará el proceso aduanal.

-La política aeronáutica seguirá siendo una fantasía. para casi todos los mexicanos volar no es algo permisible. obviamente no habrá modernización de aeropuertos. Tengo varios amigos que sufrieron mucho cuando cerraron Mexicana.




-Televisa y Tv Azteca seguirán educando a las nuevas generaciones en las zonas más pobres del país... que son muchísimas.

Momento mágico cuando nos cortaban la luz: Foto: Pablo A. Anduaga

En fin... esto no significa que con AMLO fuera a cambiar dramáticamente, pero sí sería diferente. Sería extremadamente vigilado por quienes lo apoyamos, su gabinete pintaba muy bien, y estaría bajo advertencia con el referéndum cada dos años. Yo estoy seguro que el país tendría dirección.
Me duele porque de concretarse el fraude sólo me quedará seguir siendo el mejor hombre posible, actuar con congruencia y honorabilidad ante la anulada posiblidad de un mejor México para mis tres pequeños sobrinos, así de sencillo. Seguimos pendientes.




¡Bienvenidos!

Gracias por visitar este espacio.



Aquí daré rienda suelta a todo lo que no puedo compartir en otras redes por falta de espacio, así que un doble agradecimiento por la tortuosa tarea de aguantar a este frenético pensador mal acostumbrado a no callarse. Sean bienvenidos a su casa y disfrutemos del libre ejercicio de pensar. 

Éxito