lunes, 6 de agosto de 2012

NO BOICOTEAR EL CORONA CAPITAL, LA INTELIGENCIA COMO PREMISA


La primavera mexicana intenta regresarle a la gente la posibilidad del futuro digno que sus gobernantes y la oligarquía se han negado en brindar. Los monopolios en el país inhiben el crecimiento y permiten los rentismos, cuotas fijas inamovibles para servicios y producto debido a que no hay quien les compita.

OCESA es uno de ellos y lleva toda la mano experta de Televisa (cuya participación es del 40%) pues en tiempos recientes los boletos para los artistas élite del showbusiness llegaron al colmo del estratosferismo como si verdaderamente los mayas fueran a terminar con el mundo en diciembre y el dinero fuera llave de cambio a la siguiente evolución.

·OCESA decide prevender por Banamex porque no existe otra compañía que le compita.
  OCESA no contenta con el lucro desmedido (perdón por el pleonasmo pero aplica) permite la reventa para ampliar el business porque no hay otra empresa que verdaderamente ponga los boletos a la venta de manera leal.
· OCESA fija los precios de los boletos y limita la experiencia con absurdas restricciones como cámaras de video porque no hay otra empresa que lo permita.
Todas las fotos por Javier Armas

La protesta inteligente genera logros a largo plazo

 Boicotear el Corona Capital es una de muchas opciones pero es demasiado simplista. Tachar de traidores, falsos y demás epítetos a quien asista es un juicio reduccionista impasable en estos momentos tan delicados. No asistir al festiva como protesta es una acción que debe ser tomada individualmente si su congruencia moral así se lo demanda, sin embargo los alcances son muy limitados y de poco o nada servirían para lograr los cambios radicales y justos que merecemos.

El impacto será mil veces mayor si les hacemos saber al raudal de bandas internacionales que en México los jóvenes están en contra del fraude. Es más inteligentes ir con una playera del #YoSoy132 masivamente y que se escuche la consigna de “Fuera Peña” en la mayor cantidad de oportunidades posibles.

Convertir dicho festival (tildado de banal) en un gran evento de entretenimiento y protesta contra todo lo que simboliza Peña. Qué mejor manera de hacer saberle al mundo el repudio contra el PRI que generando miles de videos (con celulares) como testigos de una realidad inocultable, sumando simpatías de los muchos músicos que podrían solidarizarse ante un público propositivo al máximo.

Nadie pensaba que los alumnos de la Ibero alguna vez saldrían de su burbuja y se convertirían en la mecha del movimiento de protesta mejor organizado en, por lo menos, medio siglo. Nadie hubiera imaginado que la ITAM pusiera al servicio de la patria a sus sesudos estudiantes… en pocas palabras, nuestros prejuicios históricos jamás nos hubieran permitido imaginar que las universidades privadas de élite no sólo se sumaran sino organizaran y lideraran un organismo de protesta como #YoSoy132. De igual manera el Corona Capital, cumbre máxima del Indie, puede convertirse en un evento histórico que apuntale la protesta y de paso, le deje claro a OCESA-Televisa, que las reglas están cambiando.
Hay quienes protestan defecando sobre una foto de Calderón a modo de performance, yo creo que el impacto de las protestas inteligentes pueden y deben ser mucho mayores, mucho más efectivas, mucho más dignas… a la altura de los ciudadanos que las representan y realizan. 

miércoles, 1 de agosto de 2012

LA CENSURA O DE QUIEN REALMENTE SE JUEGA LA VIDA INFORMANDO...

Carmen Aristegui, Lydia Cacho y Sanjuana Martínez en conferencia. foto A. Camacho.
Cuando publicas tu pensar sabes que habrás de encontrar diferencias en algún momento, son éstas las que nos permiten crecer ya sea defendiendo una opinión o reflexionando un argumento. Estaba en lo segundo por una diferencia con el periodista Aurelio Contreras acerca de la censura donde se me criticó por reduccionista. Tras releer mi facebookazo encontré verdad en cierto sentido y me dí a la tarea de reflexionar el porqué de mi animadversión con Pedro Ferriz de Con.

No hay mucho que decir con este personaje vendido de la peor forma al panismo recalcitrante pero sí por el tema de la censura. Aurelio vive en Veracruz y le ha tocado vivir como poblador y profesionista todas las implicaciones cuando se trastoca la libre expresión. Simplemente la sociedad pierde uno de sus pilares y el miedo se torna en medio de control, la vida ya no es la misma, menos en Xalapa que era un paraíso en todo sentido.

Tras reflexionar acepto que la censura es inadmisible en todo sentido, cuando las personas que con su trabajo y entendimiento de su entorno se vuelven voces válidas son silenciadas todos perdemos libertad. Son los periodistas quienes acercan la realidad a los habitantes, protegerlos es cuidarnos. A las personas que escriben ideas y sentires de muchas bocas debemos protegerlos porque nos ayudan a digerir los sucesos y a entender sus implicaciones. Tan sólo nombres como Lydia Cacho, Sanjuana Martínez, Jenaro Villamil (ciertamente populares por el tamaño de sus investigaciones) son personas a cuidar pues gracias a ellos se han destapado coladeras de corrupción y vicio que han ayudado a tener un país mejor informado, por ende mejor capacitado para reaccionar, al menos, es esos turbios temas. Además de los populares, están también los reporteros locales, los más vulnerables pues carecen de toda protección y desgraciadamente han sido el blanco más vulnerado por la delincuencia e interés de poder.

Debemos protegerlos, defender su profesión y causa pues ello significa protegernos  todos, es obligación hacerlo a toda costa, entendiéndose también que en los avances en la materia beneficien a los Carlos Loret, Yuriria Sierra e indefectiblemente a Ferriz de Con. La analogía perfecta reside en el SNTE y la coordinadora del quasimismo acrónimo. Los logros laborales conseguidos a fuego y sangre del CNTE con sus odiadas marchas y métodos son disfrutadas también por los del SNTE, sindicato obediente donde todo revoltoso ha sido silenciado.

Nada que ver estos opinólogos santannistas que venden su país por reconocimiento y un diminuto coto de poder comunicacional con periodistas del Estado como Zabludovsky u Ortega, entre otras cosas porque perro no come perro, o ¿alguien recuerda a Jacobo atacando tan vilmente a colegas como lo hizo Alatorre con Reforma? Alguna vez Guillermo Ortega, Lolita de la Vega o Guillermo Ochoa perdieron el control como descaradamente lo ha hecho Adela Micha o Jorge Garralda?

Tras reflexionar me queda claro que la censura es inadmisible, pero tiene sus niveles, sus formas y sus momentos. No hay punto de comparación entre quien pone los tamaños en el sartén para que en este país la injustica no se desboque, y quien pierde la chamba por desbocarse en salamerías mal calculadas. Sin debate no hay información, sin información no existe el bien común, tampoco la justicia y menos una política de Estado. Sin libertad de expresión no hay país.